Elena y Vinko

— CROACIA —

1912. Vinko se despidió de Elena en el puerto de Crikvenica. Estaba contratado por una empresa para levantar la «piedra movediza» de Tandil, que se había desplomado en febrero de ese año.

La idea de Vinko era reunir el dinero suficiente para pagar el pasaje de su esposa, y juntos formar una familia en Argentina. La joven permaneció en su pueblo y para sobrevivir en la Primera Gierra Mundial, traficó telas en la frontera con Italia. El destino los separó durante casi una década. Un faro, frente al Océano Atlántico, será testigo del reencuentro.

Elena y Vinko

— CROACIA —

1912. Vinko se despidió de Elena en el puerto de Crikvenica. Estaba contratado por una empresa para levantar la «piedra movediza» de Tandil, que se había desplomado en febrero de ese año.

La idea de Vinko era reunir el dinero suficiente para pagar el pasaje de su esposa, y juntos formar una familia en Argentina. La joven permaneció en su pueblo y para sobrevivir en la Primera Gierra Mundial, traficó telas en la frontera con Italia. El destino los separó durante casi una década. Un faro, frente al Océano Atlántico, será testigo del reencuentro.